ANTÁRTIDA ARGENTINA


Remota e inhóspita, extrema
. la Antártida es el continente más frío, seco y ventoso del planeta. Sus 14 millones de kilómetros cuadrados permanecen bajo el hielo durante todo el año, cubriendo la masa continental y el mar circundante. Sólo algunas zonas costeras sin hielo, apenas el 2% de la superficie total, interrumpen la uniformidad del paisaje. El límite geofísico norte de la Antártida esta determinado por el paralelo 60º latitud sur, conocido como Convergencia Antártica.
CLIMA ANTÁRTICO
Se caracteriza por ser extremadamente frío, seco, ventoso y escaso de precipitaciones. En la práctica no existe el verano. La temperatura mínima registrada fue de -89,3 ºC y la velocidad del viento de hasta 320 km/h. Los temporales son sordos, sin truenos ni relámpagos y arrastran la nieve endurecida. Su nombre es ventisca y en la jerga antártica "Blizzard". Este clima se debe a numerosos factores, entre ellos: la alta latitud, la magnitud del casquete glacial que la cubre y a la pobre insolación.

FENÓMENOS ÓPTICOS
En la pureza y limpidez de la atmósfera antártica se producen diversos fenómenos ópticos. Entre ellos se hallan los "halos", a los cuales pertenecen los "parahelios", y los "paraselene". También encontramos los "espejismos", en los cuales las imágenes se ven invertidas. La "aurora austral" es un fenómeno luminoso que se produce por arriba de los 100 km. de altura en la atmósfera. Su origen sería eléctrico, estando relacionado con la actividad solar. Otros fenómenos se producen, entre ellos el "blanqueo" durante el cual no hay sombras; el "cielo de agua" indica cuando hay agua libre en el mar helado y el "resplandor de hielo", que es el que indica presencia de hielo desde lejos.

FLORA Y FAUNA
El antártico consta de tres ambientes: la atmósfera, el continente cubierto de hielo y el mar. En la atmósfera no existen gérmenes patógenos y sí bacteria, levaduras y microhongos, como se comprueba efectuando cultivos especiales. La flora es muy pobre sobre el continente y está representada por líquenes, musgos y como excepción algún ejemplar de planta superior. La fauna del ambiente continental se reduce en especial a artrópodos invertebrados. Por ello se lo considera el desierto mayor del mundo. En el ambiente marino la vida es esplendente. Colaboran para ello, el largo período de luz, la oxigenación, la riqueza en sales de sus aguas. Se inicia con el "plancton" y de él, directamente o indirectamente, se alimenta toda la fauna antártica. Una característica de la fauna antártica es la relativa pobreza en especies, pero una gran riqueza en individuos, por lo menos hasta que el hombre actúa. La fauna submarina es rica y variada, pero desde el punto de la observación a simple vista tienen mucho más interés las aves y los mamíferos.

AVES
Todas las aves antárticas tienen sus patas palmadas, excepto la paloma antártica, cumplen una migración hacia el norte a principios de otoño.
El albatros, con varias especies, frecuenta el Antártico y sobresale por su envergadura (hasta 3,40 m) y majestuoso planeo.
El grupo de los petreles se caracteriza por uno o dos tubos nasales sobre el pico. Entre ellos se encuentra el petrel gigante, el damero del cabo, el petrel gris, el petrel antártico, el petrel de Wilson y el petrel de las nieves, totalmente blanco
Otros integrantes de la fauna son el cormorán de ojos azules, la gaviota, el skúa o gaviota parda y el gaviotín que cumple una migración de Polo a Polo y la paloma antártica.
Pero de las aves antárticas el grupo de los pingüinos es el que más llama la atención por su completa adaptación al medio acuático y su andar erguido. También son aves eminentemente sociables y viven en comunidades que a veces superan los 150.000 individuos.
De las 17 especies que pueblan el Hemisferio, sólo cuatro nidifican en el Antártico y de éstas únicamente dos son de distribución panantártica. Los más comunes en nuestro Sector son los de talla mediana y emigran al final del verano
Pingüino de Adelia: cabeza y pico negro, con ribete blanco bordeando el ojo.
Pingüino antártico o de barbijo: llamado así por la hilera de plumas negras que pasando por la garganta, une ambos lados de la calota craneana
Pingüino Papúa: de pico y patas rojo anaranjado, con dos manchas blancas sobre la cabeza a modo de capucha.
Pingüino Emperador: de talla 100-110 cm., pico largo y arqueado, a ambos lados del cuello presenta una manta color oro anaranjado que se degrada hacia abajo. Su peso alcanza los 25-30 kg. Sus pingüineras se encuentran dentro del Círculo Polar Antártico y generalmente están sobre el hielo marino firme. No construyen nido y empollan durante la noche polar.
Otras especies comunes fuera del sector antártico, aunque en sus migraciones aparecen en la Península Antártica e islas vecinas, son: el pingüino rey, de talla semejante a la de el emperador, y el pingüino macarroni y el de penacho, de talla mediana.

MAMÍFEROS
Los mamíferos que frecuentan el antártico, están representados por el grupo de las focas y por el de los cetáceos.
Focas: las focas verdaderas son de regular tamaño y tienen los miembros posteriores dentro del cuerpo, excepto los tarsos .Carecen de orejas y su desplazamiento se efectúa por medio acuático y sólo salen para dormir sus siestas o para tener sus crías.
A las focas agregaremos la llamada foca peletera o lobo de dos pelos, que en realidad no es una foca verdadera y tiene orejas. Entre las focas verdaderas se encuentran la: Foca de Weddell: de pelaje gris oscuro con manchas amarillentas, que mide mas de 3 mts y puede pesar 300-400 kg.
Foca Cangrejera: de pelaje blanco amarillento, mide unos 3 mts y pesa 200-250 kg
Foca de Ross: de pelaje gris oscuro con partes claras en el pecho y cuello. No es mayor de 2 mts siendo muy rara
Leopardo Marino: de pelaje gris oscuro con manchas plateadas y amarillentas, mide más de 4 mts, siendo la hembra algo menor.
Elefante Marino: tiene dimorfismo sexual, pudiendo el macho alcanzar los 7 mts mientras que la hembra no pasa de los 3 mts. Su piel es gruesa, de color pardo. El macho infla el morro a voluntad, semejando una pequeña trompa. De ahí su nombre. Tiene hábitos poligámicos.
Cetáceos: son mamíferos de respiración pulmonar, completamente adaptados al medio acuático, fuera del cual no pueden vivir porque su peso les oprime el tórax impidiéndoles respirar. En la adaptación han perdido sus miembros posteriores, conservando los anteriores, que usan como aletas. También han perdido el pelaje, el que se reduce a algunas cerdas, ubicadas en la cara. Tienen debajo de la piel una capa de grasa de 15 cm o más o más que les sirve de aislación y de reserva nutritiva y energética para la época del apareamiento y de la cría, que se efectúa en los mares templados donde el alimento no abunda. Pueden permanecer 30 minutos o más sin respirar. Cuando emerge su enorme cabeza exhala el aire caldeado por las narices que están implantadas muy atrás. Este aire caliente, cargado de vapor de agua, es el que se ve desde lejos y constituye la columna que vulgarmente llaman "chorro de agua". La gestación llega a durar hasta 16 meses en algunas especies y la cría al nacer puede medir un tercio del tamaño de los padres
Se las divide en ballena sin dientes o barbadas y en ballenas dentadas. Las primeras carecen de dientes poseen unas formaciones córneas triangulares, implantadas en el paladar cuyos bordes interiores están desflecados y les sirven de filtro para obtener el krill, del que se alimentan exclusivamente en cantidades notables. Se han cazado ejemplares que alojan hasta 2 toneladas de krill en su estomago. Las especies más comunes entre las barbadas son la ballena azul, la de aleta, la jorobada, la pigmea y la enana. De todas ellas la mayor es la azul, el animal de mayor porte que halla existido en la tierra. Entre las dentadas, se encuentran el cachalote y la orca, esta última es una especie que se alimenta de pingüinos, focas y otras ballenas.

ASPECTOS DE LA VIDA HUMANA EN LA ANTÁRTIDA
En la actualidad el hombre puede vivir más o menos confortablemente en las bases antárticas. La existencia de esas pequeñas comunidades ha mejorado desde los días de Amundsen y Scott, pero aún existen similares inconvenientes. El problema principal, es que todo lo necesario para residir allí debe ser previsto a través de un plan anual. Con el presupuesto asignado para la logística antártica los comandos antárticos de las Fuerzas Armadas y por medio del Rompehielos "Alte. Irizar" y los aviones Hércules C-130, trasladan al personal que cumplirá tareas: científicas, técnicas y logísticas, como así también las provisiones para la alimentación, calefaccionamiento y movilidad que serán utilizadas durante el período de invernada.

PROTECCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE
La Antártida posee un gran valor como laboratorio natural para la investigación científica en problemas de relevancia global. A menos que sus características naturales pueda ser preservadas de la contaminación en aumento y de disturbios significativos debidos fundamentalmente a la acción del hombre, la actividad científica se podría ver seriamente restringida. La sensibilidad de los ambientes marinos y terrestres antárticos indica que deben tomarse precauciones especiales para conservarlos. A partir de la ratificación del Protocolo al Tratado Antártico sobre la Protección del Medio Ambiente, o el Protocolo de Madrid (Ley de la Nación Nº 24.216), el Sistema del Tratado se vio reforzado con una serie de normas que involucran el compromiso de las partes, en la protección global del medio ambiente y de sus ecosistemas dependientes y asociados, designando a la Antártida como reserva natural, consagrada a la paz y la ciencia. La protección ambiental de la Antártida tiene dos metas: una se relaciona con el mantenimiento de la alta productividad y relaciones ecológicas en el océano austral, y la otra con el mantenimiento del ambiente en condiciones prístinas. El principal valor a conservar en la Antártida es su carácter de fuente única de información prácticamente libre de contaminación u otros efectos humanos, para las ciencias geofísicas, geológicas y biológicas, útiles para la humanidad

PROTECCIÓN DE FLORA Y FAUNA
La flora y fauna antártica se encuentra protegida por normas rigurosas que tiende a evitar los probables efectos perjudiciales de las actividades que lleva a cabo el hombre. En términos generales, el Protocolo de Madrid prohibe la "toma" o "intromisión perjudicial" de las especies vegetales o animales, salvo que se cuente con una autorización expresa. Esta autorización se otorga en circunstancias relacionadas con fines puramente científicos, como por ejemplo la recolección de especímenes para experimentación, museos, herbarios, jardines zoológicos o botánicos u otras instituciones o usos educativos o culturales. Por otro lado también se dictaron normas para evitar la introducción de especies no autóctonas, cuya presencia puede perjudicar a las especies ya existentes, produciendo modificaciones en las condiciones naturales de los ecosistemas antárticos afectados. Debe tenerse en cuenta que la importación de especies también involucra a lo microorganismos (virus, bacterias, parásitos, levaduras, hongos), cuyo efecto puede determinar la propagación de enfermedades

EL "AGUJERO" DE OZONO ANTÁRTICO
El ozono es creado y destruido en la atmósfera. Los agentes más probables en la producción de ozono son: la radiación ultravioleta solar, los rayos cósmicos y las tormentas eléctricas. Aunque el contenido de ozono en la atmósfera es inferior a una parte por millón con respecto a los otros gases, la ausencia de este gas incide nocivamente sobre los seres vivos. La formación de ozono, a partir del oxígeno gaseoso por la acción de la radiación ultravioleta determinó, una vez establecida la cantidad de este gas, la evolución gradual de las formas de vida actuales, no compatible con las longitudes de ondas filtradas; autoregulando de esta manera la biosfera. Si bien hasta la fecha se poseen sólo relaciones cuantitativas en cuanto a la relación dosis-efectos, se sabe que esa radiación puede ser la causante de algunos cánceres de piel, cataratas e inmunodeficiencias en el hombre, así como también alterar el crecimiento y reproducción de la vida vegetal y animal, en especial del fitoplancton, base de la cadena alimentaria de la vida en el mar. El ozono, se distribuye en una capa (capa de ozono) que va desde los 12 a 35 km. de altura aproximadamente. Durante las últimas décadas se ha observado un adelgazamiento de la capa de ozono en un orden del 3% cada diez años, atribuible a la presencia en la atmósfera de los Clorofluorocarbonos (CFCs) y Halones, familias de gases de exclusiva factura humana. Pero en el Continente Antártico donde ese adelgazamiento ha mostrado características especiales, con la aparición del fenómeno conocido como "Agujero de Ozono". En rigor no existe un "Agujero". En forma estacional entre los meses de agosto y noviembre se viene observando, desde mediados de la década del setenta, una región con valores en la concentración de ozono notablemente bajos, con una zona estrecha que la delimita con fuertes gradientes separando esos bajos valores de un entorno con elevada concentración del gas. Este fenómeno ocupa una de las áreas de mayor interés científico con respecto a la problemática del cambio global.

La historia de un continente comienza cuando llega el hombre y la presencia humana es muy reciente en la Antártida. Los primeros avistajes se realizaron durante el siglo XVII. En 1756 un navío español el "León" procedente del Perú en ruta a Cádiz es abatido al sur del Cabo de Hornos por un temporal y el 28 de junio avista una isla y la circunnavegan denominándola San Pedro. Entre 1772 y 1775, el capitán inglés James Cook cincunnavegó el continente antártico y aunque no lo avistó, dedujo su existencia por las masas de hielo que navegaban a la deriva. También arriba a la isla San Pedro a la que rebautizó Georgias del Sur. En 1794 fueron formalmente ubicadas geográficamente las rocas "Aurora", cuya existencia, denunciada por un buque español 20 años antes, se había transformado en una leyenda. Al finalizar el siglo XVIII se inicia un primer período de la Antártida caracterizada por las aproximaciones de naves españolas y de otras banderas cada vez más hacia el sur y por algunos descubrimientos de archipiélagos de importancia. El siglo XIX marca un gran cambio en el territorio americano que lucha contra España para lograr su independencia. En ese marco bélico, el almirante Guillermo Brown, emprende una campaña en 1815 para hostigar a la flota española en el Pacífico, con 2 buques: la fragata "Hércules" y el bergantín "Trinidad". En busca de su destino zarpó rumbo al sur y al transponer el cabo de Hornos un fuerte temporal abatió hacia el mar Antártico alcanzando los 65º de latitud sur. El informe de Brown indica la presencia de tierra cercana. El petitorio que el comerciante Juan Pedro Aguirre presenta al Consulado de Buenos Aires el 18 de febrero de 1818, solicitando la autorización para la instalación de un establecimiento para pesca de lobos en alguna de las islas existentes a la altura del Polo Sur, que confirma el conocimiento de tierras antárticas. Uno entre otros varios foqueros, el "Spiritu Santo", que fue seguido por el "Brig" norteamericano "Hercilia" hasta la isla Decepción. La información precedente es de suma importancia; revela que fueron foqueros argentinos quienes habían visitado con anterioridad las islas y, si en el año 1818 ya se dirigían a ellas con rumbo fijo, surge como consecuencia que las conocían anteriormente, por lo cual remitía su descubrimiento, por lo menos, al año 1817. Entre 1819 y 1821 los buques rusos "Vostok" y "Mirny" circunnavegaron el Antártico. Su comandante F. G. de Bellingshausen, un alemán al servicio de Rusia, era un hombre cauteloso y emprendedor. En 1821 avistó una costa ríspida y montañosa, que nombró Tierra Alejandro 1 (69º 53'S) en honor al zar de Rusia. Todas esas comprobaciones fueron el punto de partida de sucesivos viajes de buques que desplazaron sus actividades hacia el sur, tomando como punto de reunión las inmediaciones de las Islas Shetland y especialmente la abrigada isla Decepción. En 1823 el capitán inglés Weddell, descubre el mar que hoy lleva su nombre, por el que penetró hasta los 74º 15'S y 34º 17'W en condiciones excepcionalmente favorables de hielo. Posteriormente y zarpando en 1838 desde los Estados Unidos el teniente de marina de guerra Charles Wilkes alcanza el cabo de Hornos y circunnavega el continente antártico. Hacia la mima época tuvo lugar una expedición de franceses comandada por el capitán Cesar Dumont D' Urville, de la Marina de Guerra. Descubrió lo que llamó Tierra Adelia, Luis Felipe e Isla Joinville, éstas dos últimas al norte de la Península Antártica .
Enterado de estos descubrimientos, James Ross, oficial de la Marina Británica, zarpó hacia el sur desde Nueva Zelanda, con el "Erebus" y "Terror". Atravesó el hielo de mar, que en el verano deriva hacia el norte, y después de cuatro días entró en un mar abierto que ahora se denomina de Ross. También vio el monte "Erebus", un volcán activo de más de 4.000 metros de altura. Posteriormente el Gobierno de Buenos Aires dicta el 10 de junio de 1829 un decreto de incuestionable importancia para nuestra soberanía: la creación de la Comandancia Político Militar de las Islas Malvinas. Hay un aspecto de este decreto que es también fundamental para nuestra soberanía antártica, porque es la primera norma legal que obliga a la protección y conservación de la fauna en las islas adyacentes al Cabo de Hornos, es decir en las islas antárticas. Los pinnípedos habían sido objeto de un exterminio brutal desde fines del siglo anterior en las costas patagónicas y de archipiélagos adyacentes. En 1880 el Presidente Roca dio apoyo a una expedición austral, proyectada por el marino italiano Guillermo Bove, que se concretó a través del Instituto Geográfico Argentino. Una especial sensibilidad en la reciente investigación antártica fue desarrollada por el Instituto Geográfico Argentino especialmente a través de su presidente el doctor Estanislao S. Zeballos. Estos esfuerzos culminaron el 23 de noviembre de 1896 cuando el doctor Francisco Seguí sucesor de Zeballos elevó al Poder Ejecutivo el proyecto de una expedición científica polar. Paralelamente, surgen nuevas peticiones para el establecimiento de factorías comerciales en las islas Shetland de Sur y la Península Antártica. En 1894, Luis Neumayer invoca al Ministro del Interior con un petitorio para que se le autorice la exploración y reconocimiento de la "Tierra de Grand". Luego de fundamentar su pedido en razones políticas y económicas dice que conviene que se conozcan esas tierras bajo el amparo de la bandera a la que pertenecen, y de sus trabajos surgirá la base para aquellos que deseen explorarla y explotarla en sus riquezas. El 29 de diciembre de 1894, el Presidente de la Nación don Luis S. Peña suscribía una resolución autorizando a Neumayer para explorar el territorio situado al sur de la Patagonia y denominado de Grand (hoy Península Antártica), aunque prohibiendo cualquier tipo de explotación. A fines del siglo pasado se inician una series de estudios intensivos sobre la naturaleza del antártico, recomendados por sucesivos Congresos Internacionales de Geografía y que culminaron exitosamente en el año 1957-1958, cuando se lo llamó Año Geofísico Internacional, durante el cual se revelaron muchos de los interrogantes científicos existentes.
Nuestro país brindó todo el apoyo requerido por las misiones científicas extranjeras. Bajo esta nueva óptica de los años polares se realiza entre el período 1897-1899 la Expedición Antártica Belga, comandada por el teniente Adrían de Gerlache, de la que participó Roald Amundsen. Gerlache quedó con su buque encerrado y a la deriva entre los hielos durante todo el invierno. Antes de él, ninguna expedición científica había invernado en la Antártida. Para cumplir las recomendaciones del Congreso Internacional de Geografía reunido en Berlín en 1899, se organizaron cuatro expediciones científicas: la Expedición Antártica Alemana (1901-1903), comandada por el profesor Erich Von Drygalsky; la Expedición Antártica Sueca (1901-1904), comandada por el profesor Otto Nordenskjöld; la Expedición Antártica Británica en la misma fecha comandada por el capitán Robert F. Scott y la Expedición Antártica Nacional Escocesa (1902-1904), comandada William S. Bruce. El 10 de octubre de 1900 se decidió la participación en la Expedición Antártica Internacional. Para este fin se encomendó el establecimiento de un observatorio magnético y meteorológico en la Isla de los Estados. A mediados de noviembre de 1901 comienza la instalación de un faro y un observatorio en la isla Observatorio del grupo Año Nuevo, frente a la costa norte de la Isla de los Estados, bajo la conducción del Teniente de Navío Horacio Ballvé. El gobierno argentino ofreció todo su apoyo a la Expedición Sueca del Dr. Nordenskjöld y en ella participó el Alférez de Fragata José María Sobral, joven argentino que cumplió trabajos de meteorología, magnetología y geodesia. La expedición invernó entre los años 1902-1903, y fue rescatado por la corbeta argentina Uruguay . El 22 de febrero de 1904 la Argentina comenzó a ocupar tierras antárticas al comprar la pequeña estación meteorológica del escocés doctor Bruce, en la Isla Laurie de Orcadas del Sur.
La ocupación argentina es así la más antigua y permanente del Continente Antártico. En 1950 el Observatorio de Orcadas pasó a jurisdicción de la Fuerza Aérea y en 1952 a la del Ministerio de Marina, siendo operado como Destacamento Naval Orcadas (decreto Nº 13.714 del 23 de diciembre de 1952), denominación que actualmente mantiene .
Cuando ya contaba casi treinta años de servicio, la corbeta Uruguay inició su etapa más gloriosa. Reacondicionada para enfrentar los hielos antártico procedió a efectuar los relevos de la flamante base Orcadas en la temporada 1904-1905, durante la cual buscó infructuosamente a la Expedición Francesa del doctor Jean Charcot de la cual se ignoraba el paradero. Con posterioridad regreso a la Antártida en doce temporadas, la última en 1922. Actualmente es buque museo junto a la fragata Sarmiento en el puerto de Bueno Aires. El capitán Carl Anton Larsen fundó junto a industriales argentinos y comerciantes la primera Factoría Ballenera del Hemisferio Sur Compañía Argentina de Pesca S.A. en las islas Georgias del Sur. La segunda estación meteorológica permanente en los mares australes también fue establecida por nuestro país en enero de 1905, en las proximidades de la Compañía Argentina de Pesca en Grytviken.

Need help?

Our team is 24/7 at your service to help you with your booking issues or answer any related questions.


Copyright © 1999 Embrasil.com All rights reserved. Developed by Proda Software